Malpaís de la Rasca: entre lava, charcos y calas

Nuestra ruta de hoy nos lleva a un lugar bastante singular de la isla de Tenerife, concretamente a la Reserva Natural Protegida del Malpaís de la Rasca, en el municipio de Arona, al sur de la isla.

Esta zona es de gran interés científico debido a la diversidad de flora y fauna, a las formaciones geológicas y a los restos arqueológicos que hay en el lugar; así que ponte las botas porque vamos a disfrutar de una zona poco conocida de Tenerife.

El pueblo de referencia se llama el Palm-mar, se accede fácilmente desde la autopista del sur en dirección a Los Cristianos.

Una vez se llega al pueblo costero del Pal-mar, la referencia como punto de inicio es el castillo del Palm-mar, en donde hay multitud de aparcamientos para poder dejar el coche con facilidad. Justo en el castillo, comienza una pista de tierra que da acceso a la zona protegida del Malpaís de la Rasca.

Hay varias opciones de diferentes senderos, entre ellos uno que te lleva por el interior de la reserva y otro por la costa, nosotros te enseñamos el que más nos ha gustado (el de la costa ) y te informaremos de algunos charcos y calitas en donde podéis daros un baño y disfrutar casi en soledad de las cristalinas aguas del sur de Tenerife.

Cartel de bienvenida a esta zona preciosa del sur de Tenerife:

Al entrar en la zona del espacio protegido del Malpaís de la Rasca, se tiene que hacer pegado a la costa. Los senderos están bien señalizados y no tienen  pérdida, ya que si te sales un poco del propio sendero te encontrarás que no hay camino y la propia naturaleza te dirá que te has confundido 😉

Siguiendo por este camino paralelo a la costa, veras innumerables charcos de mayores o menores dimensiones, según las mareas. Si tienes planeado pasar el dia por esta zona y bañarte, nosotros te recomendamos planificar el baño según las mareas.

Puedes mirar las mareas en el siguiente enlace : Tablas de Mareas

Tendrás una magnifica vista mientras paseas entre lavas cordadas, tabaibas y cardones que te harán por un momento pensar que estás caminando por el desierto, sin duda la variedad de paisajes de Tenerife son increibles y hacen que parezca que estás en otra parte del mundo.

El sendero en sí, es bastante  fácil incluso si vas con niños. No es una ruta difícil, tiene muy poco desnivel y sin grandes dificultades. El propio sendero va bordeando la costa, con lo que veréis también bastantes “miradores” desde lo alto para buscar algún charco o alguna calita en donde no haya nadie para poder disfrutar del entorno.

Nada más comenzar se tiene casi como referencia el faro de Rasca a lo lejos, que será en la dirección en la que vayamos.

El propio sendero atraviesa el paisaje protegido y puedes continuar caminando por la costa hasta llegar a la playa de los Enojados en las Galletas.

En dirección al faro, nos encontraremos con antiguas viviendas circulares de piedra llamadas “goros” vestigio de los canarios que aquí se asentaron para explotar esta zona de la isla viviendo de la pesca. En la zona también se pueden apreciar parte de las antiguas salinas excavadas rudimentariamente en la piedra y de la cual extraían la sal que usaban para conservar el pescado de esta zona.

Continuando por el sendero nos encontramos con una piscina natural poco profunda a la que nosotros hemos bautizado con el nombre de “charco de las estrellas”. Se ve desde el propio sendero y es frecuentada por pescadores. En su interior hay un pequeño ecosistema, en donde veréis desde pejeverdes, fulas, peces lagarto y en este charco en particular es bastante habitual ver estrellas de mar y también pepinos de mar junto y una gran multitud de erizos, así que hay que tener cuidado.

Aconsejamos entrar a los charcos con escarpines para no resbalar y sobre todo no pisar algún erizo y llevarnos un mal recuerdo.

Este lugar nos sorprendió mucho la primera vez que visitamos el malpaís de la Rasca, ya que no esperábamos encontrarnos con tanta diversidad en un charco. Esta claro que si la naturaleza se respeta siempre nos puede sorprender muy gratamente.

Distancia aproximada desde el inicio hasta el “charco de las Estrellas”: 1,7 km (ida) ó 3,4 km (ida y vuelta).

Continuando la ruta por la costa, siguiendo el mismo sendero siempre en dirección al faro de Rasca se pueden ver varias calas, charcos de diferentes colores y variopintas formaciones geológicas junto con líquenes naranjas en las piedras que dan un toque de color a este ya de por sí, increíble paisaje.

Dejando atrás el “charco de las estrellas”, el sendero nos lleva a nuestro siguiente punto de interés en esta zona llena de contrastes, al que hemos bautizamos como “charco de la cueva”. La razón es muy sencilla y aquí sabréis el porqué 😉

Para acceder tenéis que estar atentos, ya que la desviación es muy sutil y apenas se nota desde el propio sendero, pero está a la altura de donde el sendero de la costa se cruza con el sendero del interior (como se puede observar en la imagen inferior).

Aqui os dejamos la localización del “charco de la cueva”:

Este charco a nosotros nos gusta mucho, ya que además de estar fuera del propio sendero y no verse la desviación, ofrece privacidad y se puede tener una piscina natural con unas vistas preciosas al faro y al océano casi en exclusividad. Justo al lado hay unas calas con unos colores espectaculares que invitan a bañarte y disfrutar del paisaje submarino haciendo snorkel.

Hacia el interior del charco hay una pequeña cueva que conecta con la parte trasera del mismo y a la vez con el sendero, pero que es bastante escarpada y con rocas sueltas, por lo que no recomendamos esa zona. Una vez que se haya llegado a la zona donde comienza el agua, sugerimos entrar con precaución, ya que la parte menos profunda resbala bastante debido a las algas.

La verdad es que bañarse y disfrutar en este idílico lugar es una maravilla; en este charco no hay erizos, el agua se renueva con cada marea alta y la zona es muy tranquila.

Distancia aproximada desde el inicio hasta el “charco de la Cueva”: 2.3km (ida) ó 4,6 km (ida y vuelta). En este charco te puedes bañar tanto con marea alta como con marea baja.

Seguimos la ruta por este singular paisaje del sur de Tenerife, continuando hacia el faro, el cual tiene un pequeño muellito (roto por el oleaje) con unas escaleras para bañarse. Este lugar puede ser otra magnifica opción para refrescarse nuevamente.

Distancia aproximada desde el inicio hasta el Faro de Rasca: 3,2 km (ida) o 6,4 km (ida y vuelta)

Justo detrás del faro hay otra zona de piscinas naturales bastante amplia y abierta al mar. Durante los fines de semana este lugar suele estar más o menos concurrido en relación al resto de calas y charcos de la zona. Lo ideal es ir con marea alta, ya que la zona es poco profunda y con marea baja la zona de baño casi desaparece.

Dejamos atrás esta zona y seguimos nuestro sendero, para ver otro cartel que nos despide de la zona protegida del Malpaís de la Rasca. Inmediatamente al salir veremos unos invernaderos y una pista de tierra con multitud de palmeras paralelas a la costa.

Seguiremos por esa pista sin asfaltar, en donde se pueden apreciar la belleza de la costa de Tenerife, una costa virgen sin explotar, moldeada por la fuerza de la lava del Teide y con el océano atlántico batiendo sobre ella reclamando ese espacio. Desde lo alto vemos muchos charcos potenciales para futuras investigaciones y que junto con el color negro de la lava volcánica crea multitud de contrastes.

Nosotros vamos a uno que nos ha llamado la atención y al que hemos bautizado con el nombre de “Charco Azul”

Este “Charco Azul” no es más que una pequeña lengua de lava, que crea una piscina natural con marea alta.

Esta lengua de lava, a su vez, actúa como rompeolas, con lo que en el interior, no hay ni olas ni corrientes de las que preocuparse, que junto con los colores blanquecinos y azul celeste invitan a quedarte y disfrutar del baño.

Las vistas tanto desde dentro como desde fuera son preciosas y el sonido del mar rompiendo a tu alrededor junto con la soledad de esta zona de tenerife poco transitada y alejada de las rutas turísticas, nos hace recordar una vez más lo privilegiados que somos de vivir en esta pequeña isla del atlántico.

Distancia aproximada desde el inicio hasta el “charco Azul” 4,4 km (ida) o 8,8 km (ida y vuelta)

Caminar por esta zona poco conocida del sur de Tenerife es una delicia para los sentidos, llena de contrastes y apartada de rutas turísticas, puedes descubrir una zona diferente de la costa lleno de rincones preciosos que nos brindarán una imagen diferente de la isla.

Recomendamos llevar abundante agua y algo para comer, protector solar, gorra, bolsas para llevarte tu propia basura de vuelta, sombrilla y muchas ganas de pasarlo genial.

Sigue nuestro blog y no te pierdas los nuevos lugares que iremos publicando para que vayas descubriendo un Tenerife alternativo y alejado de las rutas turísticas.

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