Riga: Imprescindibles de esta sorprendente capital Baltica

Durante el siglo XX Riga y toda Letonia, viviría un destino similar al de sus colegas bálticos con las ocupaciones soviética y nazi durante la Segunda Guerra Mundial y la pertenencia de los posteriores 47 años como parte de la Unión Soviética, antes de la segunda independencia en 1991.

Riga es la capital de Letonia y la ciudad más grande de los todos los Países Bálticos. Su precioso casco histórico  fue declarado en 1997 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.  Se caracteriza por ser una ciudad abierta y llena de vida que recibe al visitante siempre con los brazos abiertos.

Uno de los muchísimos detalles que te llamará la atención de la capital Letona, es que se trata de la ciudad europea con más edificios estilo “art noveau , en ningún otro lugar del mundo, verás tal acumulación de estos edificios como en Riga.

Además, como sus vecinas Vilna y Tallin, tiene una historia fascinante, marcada por la ocupación soviética.

Aquí te dejamos una lista de los lugares imprescindibles que no te debes perder si visitas esta increíble ciudad.


Plaza del Ayuntamiento

Esta plaza, llamada localmente Rātslaukums, tiene más de seiscientos años y hoy en día es donde se encuentra el ayuntamiento.

Se creó como la plaza del mercado en el siglo XIII y hasta el siglo XIX fue el centro económico y político de la ciudad. Todo evento tenía lugar aquí, incluso las ejecuciones. El pueblo era convocado con el tañido de las campanas de la Catedral. Desafortunadamente, durante la II Guerra Mundial fue completamente destruida.

Su edificio más famoso (aparte del Ayuntamiento) es el de la Casa de las Cabezas Negras. Este edificio de estilo gótico tardío era el lugar de encuentro de la Hermandad de los Cabezas Negras, una asociación de mercaderes solteros de la liga Hanseática (fue una federación comercial y defensiva de ciudades del norte de Alemania y de comunidades de comerciantes alemanes en el mar Báltico, los Países Bajos, Suecia, Polonia y Rusia, así como regiones que ahora se encuentran en las repúblicas bálticas).

Aunque la construcción original (lugar de festejos públicos y diferentes instituciones históricas) databa de 1334, la II Guerra Mundial arrasó casi toda Riga y lo que hoy podemos ver es una reconstrucción de 1999 que alberga la Oficina de Turismo.

En la Plaza del Ayuntamiento, como su nombre indica, también encontrarás el edificio del ayuntamiento, la oficina de turismo de Riga, el Museo de la Ocupación de Letonia y la estatua de Roland (caballero de la época medieval considerado protector de la libertad y la independencia de Riga).

El edificio blanco frente a la estatua es la sede del Ayuntamiento actual de la ciudad. El primer edificio fue construido en 1785, pero se quemó en el incendio de 1941. Y desde 2003 este edificio ha sido la sede  del  Ayuntamiento de  la ciudad de Riga.


Casa de las Cabezas Negras

Es sin duda, el edificio más conocido del casco antiguo de Riga. Se construyó sobre el 1330 y se realizó como casa de reuniones y banquetes de los organismos no gubernamentales, fundamentalmente las ligas de artesanos y comerciantes. Era también centro de reunión para los comerciantes solteros, que se conocían como “Cabezas Negras”. Ha sido durante siglos el sitio para reunirse y celebrar eventos en Riga. Por desgracia fue bombardeada por los nazis en 1941, durante la II GM, pero su reconstrucción de 1999 consigue transportarte a tiempos medievales.

La bodega sobrevivió y es la original pero, el reloj astronómico es nuevo, el anterior era de mediados del año 1600. Se encuentra en la misma plaza del ayuntamiento de Riga, perteneciendo este enclave al centro histórico que ha sido declarado por la Unesco Patrimonio Mundial de la Humanidad.

Ahora el sitio es un importante centro de eventos y de exposiciones temporarias e itinerantes. Abierto de martes a domingo de 11 a 17h en invierno y desde las 10 de la mañana durante el verano.


Monumento a la Libertad

El noreste del casco antiguo está delimitado por la Colina del Bastión (Bastejkalns), un coqueto parque atravesado por un canal, que resulta ideal para dar un paseo a pie o en barca. Aquí se encuentra este obelisco de 42 metros de altura que fue construido en 1935 por Kārlis Zāle en honor a los soldados que murieron durante las batallas de la independencia de Letonia. El Monumento a la Libertad está coronado por “Milda”, una figura femenina que representa la libertad y que aguanta 3 estrellas doradas que representan la unidad del país con sus 3 regiones: Vidzeme, Latgale y Kuerzeme.

Fue una suerte que no fuese destruido durante la ocupación soviética de Riga (que duró más de 4 décadas), ya que es uno de los lugares más importantes para los letones.

Es posible que hayan flores en la base del monumento, las cuales son colocadas casi a diario por los letones, ya que durante la ocupación estuvo prohibido dejar flores. En el Día de la Deportación y en el Día de la Independencia las flores son mucho más numerosas. La guardia protege el Monumento de la Libertad y patrulla frente a él durante todo el día.

Este monumento se encuentra en el Bulevar de la Libertad, en el centro de Riga, muy cerca del casco antiguo. La ceremonia del cambio de guardia tiene lugar cada hora en punto, desde por la mañana hasta última hora de la tarde.


Iglesia de San Pedro

La Iglesia de San Pedro, ubicada junto a la Plaza del Ayuntamiento,  es uno de los edificios religiosos más bonitos que ver en Riga.

Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, este monumento es uno de los edificios medievales más antiguos que existen. Ya aparece citado en documentos del año 1209, si bien fue ampliado en el siglo XV.

Es la sede principal de la Iglesia Luterana en Letonia y una de las construcciones eclesiásticas más antiguas de las que se conservan en los países bálticos. Su construcción comenzó en 1209, pero no estuvo falta de problemas, entre ellos, 6 rayos que fulminaron el edificio. Esta es la razón por la cual podrás apreciar detalles del barroco, el románico y el gótico y que poco quede de lo que se empezó a erigir en el siglo XIII. Además, el actual edificio cuenta con una torre campanario, una réplica de acero de la original torre de madera de estilo barroco

No tiene una fachada muy bonita, pero desde luego su estampa es imponente. Y aunque el interior tampoco es especialmente interesante, hay un gran motivo para entrar: su campanario. Desde arriba, a más de 70 m de altura, se tienen unas vistas inmejorables del centro histórico de Riga y del río Daugava.


Mercado Central de Riga

Son pabellones enormes especializados en la venta de productos básicos. Con más de 72.000 metros cuadrados y fundado en el año 1930, fue en su época el mercado más moderno y grande de Europa

Incluido, junto al casco antiguo, dentro de la lista de Patrimonios de la Humanidad de la Unesco desde 1988, el Mercado Central es uno de los lugares más interesantes que ver en Riga. Aunque su historia se remonta al año 1201, el espectacular edificio actual es una construcción que utilizó 5 de los 9 hangares para zepelines utilizados por las fuerzas aéreas del ejército alemán durante la I Guerra Mundial, a los que se les añadió decoración de los estilos neoclasicista y art déco.

En sus 72.000 metros cuadrados encontrarás más de 3.000 tiendas de todo tipo, que han llegado a expandirse por las calles aledañas. Es un buen lugar para comprar recuerdos y, si te atreves, probar el kvas, una bebida alcohólica fermentada muy típica en esta zona del mundo.

Pasear por su interior resulta interesante y también ideal para comprar el famoso chocolate de Riga, el licor nacional a muy buen precio o gorros rusos de piel.

En los alrededores del mercado también podemos adquirir objetos típicos como bisutería en ámbar, cristales y objetos de cerámica muy bonitos.


Castillo de Riga

Ubicado junto al río Daugava, el edificio original del castillo de Riga fue construido entre 1297 y 1330 para la defensa de la Orden de Livonia, una orden de caballeros de época medieval que conquistaron esta región.

Fue construido por los Caballeros de la Espada en 1330 como una fortaleza para proteger a la parte norte de la ciudad. Fue fortificado y reformado en 1497 y 1515, hasta que los suecos lo ocuparon y lo destruyen parcialmente en 1641 durante la Guerra del Norte, para ser reconstruido siglos más adelante.

Durante la época soviética el castillo albergaba a la organización Young Pioneer y se conocía como Pioneer Castle.

En 1922 se convirtió en la residencia del Presidente de la República de Letonia.

Te recomendamos acercarte, puesto que la torre fortificada aún se conserva intacta y en su interior podrás visitar varios museos, como el Museo Nacional de Historia de Letonia.


Catedral de Riga

La Catedral de Riga es evangélica luterana, sede del Arzobispo. Es la catedral medieval más grande de los países Bálticos y famosa por su veleta. Data del siglo XII (1211) y desde entonces ha sufrido innumerables daños y reparaciones, pero sigue siendo un icono histórico de la ciudad

Su estilo combina el gótico, el barroco y el románico. Conserva tesoros arquitectónicos, culturales y artísticos de diferentes siglos y el lugar es anfitrión de muchos eventos musicales.

En la catedral de Riga se celebran actuaciones musicales por su buena acústica. Uno de sus elementos más destacados en el interior es el órgano que data de finales del siglo XIX y que en el momento de su fabricación era el más grande del mundo. Construido entre 1882 y 1883, con 116 voces y 6718 tubos, por desgracia se perdió, pero el actual sigue siendo impresionante.


Los Tres Hermanos

Estas son tres de las muchas viviendas de origen medieval que hay que ver en Riga y que te enamorarán por sus delicadas fachadas. Se dice que es el conjunto residencial más antiguo de la capital y de todo el país, puesto que la casa del número 17 data del siglo XV. Dice la leyenda que se construyeron por tres hombres de la misma familia, de ahí su nombre de “los tres hermanos”. Sus bonitas fachadas son uno de los puntos más fotografiados de la ciudad.

Los Tres Hermanos (Trīs brāļi), son tres edificios contiguos, de tres épocas diferentes: el más antiguo se construyó en el siglo XV  (hacia 1490) y aún conserva casi todos sus elementos originales y es de estilo gótico. El siguiente, el más bonito de los 3, es del siglo XVII (1646) y sigue la corriente del manierismo holandés más reciente y, el último y más reciente, data de finales del siglo XVIII y es de estilo barroco. 

Se encuentran en la calle Mazā Pils (números 17, 19 y 21), justo al lado de la Catedral católica de Santiago de Riga.


Iglesia Ortodoxa de la Trinidad

La catedral ortodoxa de la Trinidad es otro templo impresionante que ver en Riga, en este caso, de la época de la dominación rusa. Se construyó a finales de 1884 y fue uno de los edificios más destacados del momento, gracias en gran parte a sus valiosos iconos eclesiásticos, muchos de los cuales fueron pintados por Vasili Vasílyevich Vereshchaguin, uno de los pintores rusos más renombrados.

Después de la Primera Guerra Mundial, los alemanes la convirtieron en luterana hasta que durante el periodo soviético la catedral dejó de tener un uso religioso debido al ateísmo del Partido Comunista, pasando a ser un planetario en un intento por borrar la religión de la vida de la gente.

No fue hasta después de la caída de la URSS  en 1991 cuando la catedral retomó su carácter religioso ortodoxo  y fue restaurada para devolverle todo su esplendor.


Plaza Livu

Se trata de un rincón de la ciudad que siempre está muy animado, pues, además de tiendas, puestos de artesanía, restaurantes y bares, es común ver a la gente disfrutando de las terrazas y del parque.

En la plaza se puede disfrutar de música en vivo, ya que suelen haber improvisados músicos callejeros que amenizan este concurrido lugar.

En la Plaza Livu también podrás admirar varios edificios de estilo art nouveau. Los más conocidos son la Casa de los Gatos, con fachada amarilla y las figuras de dos gatos negros en el tejado; la Casa del Gran Gremio, de estilo neogótico y sede de una organización de comerciantes; la Casa del Pequeño Gremio, con fachada blanca, dos torreones almenados y sede de los artesanos de Riga; y el Mikhail Checkhov Riga Russian Theatre, uno de los teatros más importantes durante la época soviética, que a su vez es el mayor teatro ruso fuera de Rusia.

Un lugar por donde pasear, recrearte en su historia y disfrutar en alguna de sus terrazas con música en vivo y bastante ambiente en donde se puede degustar un buen plato de comida típica letona a precios razonables.


Casa de los gatos

La casa recibe este nombre por los dos gatos negros que encontramos en su tejado. Fue construida en 1903 por Friedich Scheffel y tiene tras de si una curiosa leyenda.

Según el cuento local, hace muchos años, un artesano había querido unirse al gremio que agrupaba a los trabajadores de dicho oficio en la ciudad. Al no ser admitido, se encolerizó y decidió tomar venganza de una forma bastante particular, poniendo gatos en su tejado.

Los gatos estaban inicialmente mirando en actitud amenazante al Gran Gremio como muestra de disgusto y disconformidad ante la negativa de éstos a admitirlo, ya que el Gran Gremio estaba inicialmente creado para alemanes y él era un mercader letón. El detalle es que las colas de ambos apuntaban directamente hacia este lugar y los directores del gremio se enojaron tanto por esta falta de respeto, que llevaron al señor a juicio para que cambiara de posición las estatuas. En esta época, una actitud de este tipo era considerada como desafiante y de muy mal gusto.

El acuerdo al que se llegó durante el juicio fue que el artesano debía cambiar las estatuas de dirección a cambio de ser admitido en la asociación. Años más tarde conseguiría su objetivo de que lo aceptaran por lo que cambió los gatos de posición.

En la actualidad el gato es uno de los símbolos de la ciudad.


Recomendación Gastronómica y Cultural

A escasos metros de la plaza Livu, en una de las callejuela más estrechas del casco viejo de Riga encontramos el famoso restaurante Rozengrāls, de estilo medieval, cuyas instalaciones pertenecen a la primera bodega de vinos de la ciudad y el sitio donde el Ayuntamiento realizaba sus celebraciones antiguamente. En este lugar podemos encontrar arcos de 4 metros, los cuales pertenecieron a la primera muralla de la ciudad.

Rozengrāls cuenta con varias salas conectadas por angostos pasajes, los cuales, aunados a la tenue iluminación de las velas y a la vestimenta del personal del local, crean la atmósfera necesaria para llevarse una auténtica experiencia medieval.

El menú consiste en platos elaborados a partir de recetas medievales, los cuales están realmente muy sabrosos. Sin embargo, lo más exquisito son sus cervezas, las cuales no están pasteurizadas y además podrás probar la riquísima cerveza de miel, que a nosotros, particularmente, nos encantó 🙂 .



Conclusión:

Las comparaciones son odiosas, pero si a Tallin la llaman la “Joya del Báltico”, Riga indudablemente es otra piedra preciosa. Una ciudad cuyo casco histórico es de una belleza que jamás hubiéramos ni imaginado.

Bonita, acogedora, vibrante y muy dinámica, Riga es uno de esos lugares que sin esperarlo dejan huella. Con mucha vida diurna y mucho ambiente nocturno, la ciudad ofrece historia, cultura, belleza, diversión y buena gastronomía… ¿qué más se puede pedir?… ;).

Cualquier viaje a tierras bálticas debe incluir, sin dudarlo, esta sorprendente e interesante ciudad.

Un diamante sin pulir (y mejor así), donde hoy en día se puede apreciar la esencia real de una ciudad europea y la vida de los letones sin tener que “sufrir” el nefasto turismo de masas.

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