Edimburgo: lugares imprescindibles de esta misteriosa ciudad

Situada al este de Escocia y bañada por el mar del Norte, Edimburgo es una de las ciudades más visitadas del Reino Unido. La capital de Escocia, posee dos almas. Por un lado, la intrigante ciudad medieval, que se extiende por los alrededores de la Royal Mile, considerada su calle principal y que une el castillo con el palacio de Holyrood, residencia oficial de la familia real británica en Escocia.

La segunda alma, la ciudad nueva, separando la parte antigua de Edimburgo por los jardines de Princess Street. Se construyó a finales del siglo XVIII para paliar el problema de la superpoblación y nació como un barrio residencial, con edificios señoriales y grandes avenidas, al que se mudaron los ciudadanos más acaudalados.

La ciudad nueva está a un paseo de la zona antigua. De hecho, en Edimburgo las distancias son muy cortas, por lo que es posible visitar los principales monumentos simplemente caminando y disfrutando de todos los recovecos y sorpresas que esta ciudad tiene que ofrecernos.

Con su impresionante castillo, sus callejones oscuros, sus majestuosos jardines, su historia, sus gaitas, su whisky y su famosísima fiesta de fin de año de Hogmanay hacen de ésta, una ciudad misteriosa y evocadora que te hará retroceder en el tiempo.


Royal Mile 

La Royal Mile es, sin duda alguna, el lugar más famoso de Edimburgo por donde pasareis obligatoriamente cuando visitéis esta maravillosa ciudad.

Esta amplia calle atraviesa todo el casco histórico de la ciudad y  además comunica el Castillo de Edimburgo con el Palacio de Holyrood (residencia de la familia real en Escocia).

El nombre no es cuestión de azar, la Royal Mile (en español, “milla real”) tiene sus orígenes en el siglo XVI, cuando esta vía era utilizada por los monarcas para atravesar la ciudad y dejarse ver ante sus súbditos.

Así mismo, la Royal Mile es la que da origen a la milla escocesa, pues la longitud de esta unidad de medida se corresponde con sus 1.814 metros.

La importancia histórica que la Royal Mile ha tenido es innegable, ya que a lo largo de esta calle encontrareis algunos de los monumentos más importantes de Edimburgo, como la Catedral de Saint Giles o el Parlamento. Además, en la Royal Mile encontraréis muchos pubs, tiendas donde comprar recuerdos y productos típicos e incluso sastrerías dedicadas a la fabricación de kilts, la famosa falda de cuadros tradicional escocesa que lo creáis o no, es mucho más usada en Escocia de lo que uno pensaría 🙂 . Si es tu primera visita a la ciudad una buena forma de recorrerla y conocer toda su historia es reservando una visita con guía en español, por sus lugares más especiales.


La Catedral de St Giles.

Como ya hemos mencionado anteriormente, a lo largo de la Royal Mile encontraremos la Catedral de Saint Giles, la que está considerada como la iglesia más importante de Edimburgo, siendo una visita imprescindible en la ciudad.

Posee una larga historia y su belleza no te dejará indiferente, además tiene un plus añadido: la entrada es gratuita 😉 .

Aunque se nombra como la Catedral de Edimburgo, oficialmente, no se trata de una catedral como tal, pues ya no es la sede de ningún obispado, ya que estos dejaron de existir como tal en Escocia tras la Reforma.

Se puede considerar como el principal centro religioso presbiteriano de Escocia y está consagrada a San Gil, el patrón de Edimburgo y santo de los leprosos y enfermos.

La Catedral de Saint Giles en comparación con otras catedrales del resto de Europa realmente no tiene unas grandes dimensiones, pero el interior de esta catedral está ricamente adornada con unas vidrieras espectaculares.

Algo que llama poderosamente la atención en comparación con otras catedrales es su singular cúpula hueca, que domina el paisaje de Edimburgo. 

Para sacar fotos en el interior hace falta sacar un permiso que cuesta  £2.

Horario:

  • Mayo a septiembre, lunes a viernes de 09:00-19:00 horas, sábados de 09:00-17:00 y domingos de 13:00-17:00 horas.
  • Octubre a abril, lunes a sábado de 09:00-17:00 y domingos de 13:00-17:00.

Precio:

  • Entrada gratis.

The Real Mary King’s Close. 

A mediados del siglo XVII, el Mary King’s Close era sin duda uno de los callejones (llamados “closes”) más frecuentados de Edimburgo. Era un  hervidero de personas que vivían hacinadas en condiciones insalubres y casas mal acondicionadas.

Teniendo esto en consideración no es de extrañar que precisamente este callejón fuera considerado uno de los principales focos de la epidemia de peste que asoló la ciudad en 1645, siendo una de las más duras que azotó Europa.

Tanto en este conocidisimo callejón, como en los callejones de media ciudad, los enfermos deambulaban por las calles  y los cadáveres se amontonaban en cualquier rincón. Fue precisamente esta situación la que inició la leyenda en Edimburgo de que para evitar el rápido aumento de contagios y  la propagación de la enfermedad por toda la ciudad, los accesos al callejón fueron sellados y por eso fueron quedándose progresivamente abandonados.

La realidad, sin embargo, fue otra y esta es que aproximadamente un siglo después de esta epidemia de peste, el Mary King’s Close quedaba sepultado bajo tierra porque sobre él se iba a construir el edificio de la Royal Exchange. Edimburgo comenzaba a transformarse en una ciudad moderna y estos viejos callejones sin sistema de alcantarillado, sucios y poco iluminados, no tenían cabida en la nueva capital.

Como aclaración diremos que no todo el callejón de Mary King´s Close fue sepultado, sino que cerraron el acceso de varios tramos y por lo tanto dejaron de estar habilitados.

Es por esta razón que cuando Mary King’s Close fue reabierto al público en el año 2003, se convirtió rápidamente en una de las atracciones turísticas favoritas de los visitantes de la ciudad. Al fin y al cabo era un lugar que había permanecido prácticamente intacto desde hacía más de 300 años (es una cápsula del tiempo en las entrañas de la ciudad de Edimburgo) en donde es posible conocer en primera persona cómo fueron las vidas de las personas que lo habitaban entonces.

No todos los callejones de la Royal Mile son visibles desde la avenida: algunos se sepultaron para construir encima como paso con Mary King´s Close y hoy en día pueden ser visitados gracias a esta atracción subterránea. Aquí podrás realizar la reservar tu tour de los fantasmas nocturno en los pasadizos subterráneos de Edimburgo.

Horario de Mary King´s Close:

  • Lunes a domingo de 10:00 a 21:00 horas (hay tours en diferentes idiomas cada 15 minutos).

Precio:

  • Adultos: 14,50 £
  • Estudiantes y mayores de 60 años: 12,75 £
  • Niños entre 5 y 15 años: 8,75 £
  • *No está permitida la visita a menores de 5 años

Castillo de Edimburgo

El Edinburgh Castle es todo un símbolo y miles de viajeros peregrinan a diario al punto más elevado de la Royal Mile para visitar la fortaleza y empaparse de la historia de Escocia y de su capital entre los muros.

El Castillo de Edimburgo es el lugar más visitado del país (¡recibe casi un millón de turistas al año!) y, para nosotros, un imprescindible en un viaje a la ciudad.

Además de tener unas vistas inolvidables de Edimburgo, os hará viajar en el tiempo hasta algunos de los episodios más relevantes de la intensa historia de este país.

El Castillo de Edimburgo fue utilizado como fortaleza ya desde el siglo XII, por su situación estratégica, rodeado por tres vertiginosos acantilados en tres de sus lados. 

El único acceso posible es el que se hace desde la Royal Mile, atravesando la explanada junto a Castle Hill, donde antiguamente tenían lugar los desfiles militares y donde hoy, todos los meses de agosto, se celebra el Royal Edinburgh Military Tattoo. Además, por aquel entonces era la sede del parlamento y residencia real hasta que en el siglo XVII Escocia e Inglaterra unieron sus coronas en una sola.

Visitar el impresionante Castillo de Edimburgo con unas excelentes vistas a esta maravillosa ciudad. Si no queremos perdernos absolutamente nada del castillo podemos hacer una visita guiada en español.

Prisiones de guerra

A menudo las antiguas cárceles suelen pasar desapercibidas y no se visitan pero son uno de los lugares más interesantes del interior del castillo ya que recrean las condiciones en las que se sobrevivían los prisioneros capturados durante las guerras británicas contra la Francia de Napoleón.

Se encuentran debajo del Gran Salón, en un espacio abovedado que hoy alberga la exposición “Prisiones de Guerra”. Aunque no dejaban de ser prisioneros, se les permitía participar en oficios, fabricando por ejemplo juguetes, barcos tallados joyeros o incluso billetes falsos que circularon por Edimburgo, provocando que hasta el periódico del Edinburgh Gazette publicara un anuncio ofreciendo una recompensa por los falsificadores. Además de la recreación de la vida de los prisioneros aún se pueden observar marcas y graffitis originales de los cautivos e incluso una recreación de las condiciones en las que vivían entonces.

Horario:

  • Abril a septiembre de 09:30-18:00 horas
  • Octubre a marzo de 09:30-17:00 horas
  • Última entrada una hora antes del cierre
  • Cerrado los días 25 y 26 de diciembre.
  • Horario especial el día 1 de enero de 11:00-17:00 horas

Precio:

  • Adultos: 16,50 £
  • Mayores de 60 años y desempleados: 13,20 £
  • Niños entre 5 y 15 años: 9,90 £
  • Menores de 5 años: entrada gratis

La entrada incluye el acceso a todos los museos y exposiciones que forman parte del complejo del castillo.


Victoria St y Grassmarket

Las fachadas de colores de la calle Victoria Street es uno de los otros muchos lugares pintorescos que ofrece esta ciudad, la llamada Old Town de Edimburgo.

Bajando por esta pintoresca calle llegarás a Grassmarket . Mientras bajas puedes ir deteniéndote en sus numerosas tiendas de las que dicen que J.K. Rowling (autora de Harry Potter) se inspiró  para crear el callejón Diagón. Así que si eres un fiel seguidor de los libros y películas, podría ser muy interesante reservar este tour por algunas de las localizaciones de Harry Potter.

En la época medieval este paseo era un bullicioso mercado de ganado y de artesanos y también uno de los lugares donde se llevaban a cabo las ejecuciones públicas en Edimburgo.

Hoy en día, Grassmarket está repleto de tiendas, pubs y restaurantes que le dan mucha vida a esta parte de la ciudad.

Recomendación FronteraNomada: Cockburn St

En la encantadora Cockburn St, una calle también curva que conecta la Royal Mile con Waverley Bridge, encontrarás un sinfín de tiendas independientes, cafeterías y restaurantes.

Si estas buscando pasártelo bien, divertirte escuchando música en vivo en los pubs y tomarte una buena pinta de cerveza, justo al lado de Grassmarket tienes Cowgate, destino por excelencia para salir de fiesta. Si prefieres algo más tranquilo puedes también disfrutar de la variedad que ofrece los bares de la calle Rose St, en la New Town.

Si no quieres perderte absolutamente nada de la ciudad o no dominas mucho el inglés, reservar una visita guiada o este free tour por Edimburgo ¡Gratis!, ambos con guía en español.


Princess Street y Jardines

Princes Street es la una de las vías principales de la New Town, “la Ciudad Nueva” de Edimburgo y una de las calles más bulliciosas de la capital junto con la Royal Mile.

Con un intenso tráfico circulando por esta calle que no duerme en el corazón de Edimburgo, la parte norte está compuesta de multitud de tiendas: grandes marcas como Primark o Urban Outfitters, grandes almacenes como Jenner’s o Debenhams, supermercados, cafeterías, bares, restaurantes tiendas de souvenirs, etc.

Lo curioso y particular que tiene Princes St es que la parte sur no está edificada. En lugar de edificios, podrás disfrutar de un pequeño oasis en la ciudad, son los  Princes St Gardens, unos jardines fabulosos para dar un paseo, relajarte o sentarte a comer un helado en un día de buen tiempo.

Durante fin de año, esta parte de la ciudad se cierra por completo para realizar una multitudinaria e internacionalmente famosa fiesta de fin año, conocida como Hogmanay.

Los jardines, además, son la frontera natural entre la Old Town y la New Town y desde allí podrás contemplar la silueta de la Ciudad Vieja.


Calton Hill

La típica imagen de postal que todos imaginamos cuando pensamos en Edimburgo es la clásica instantánea tomada desde Calton Hill, una pequeña colina en el extremo este de Princes St.

Mencionar que el conjunto arquitectónico de Calton Hill está clasificado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Además, desde esta parte en alto de la ciudad, se puede observar una de las mejores panorámicas de Edimburgo. 

Subir es muy sencillo, hay escaleras que te llevan a la parte superior y desde arriba se podrá disfrutar de unas vistas de postal, con el monumento a Dugald Stewart en primer plano y, por detrás, la torre del hotel Balmoral, la Old Town y el Castillo despuntando en el horizonte.

A mediados del siglo XV, Jaime II creó un espacio en los alrededores de la ciudad de Edimburgo para uso y disfrute de sus habitantes; este espacio sería el que ocuparía después Calton Hill, es por este hecho que es considerado el primer parque público de la ciudad y estaba destinado a la celebración de torneos, eventos deportivos, etc.

Un siglo después, ocuparon esta zona los frailes carmelitas y construyeron sobre la colina un monasterio, que sería confiscado poco después y reconvertido en hospital para leprosos.

Consejo de FronteraNomada: no te conformes con este rincón y rodea la colina a pie, la recompensa será encontrar senderos tranquilos, vistas de Edimburgo desde todos los ángulos y estructuras como el National Monument; aunque sea un camino más largo, vale totalmente la pena. 


Dean Village

Toda ciudad tiene algún rincón curioso, extravagante y sorprendente, en el caso de Edimburgo, se trata de Dean Village, una antigua aldea molinera bañada por el río Water of Leith.

Dean Village fue, durante varios siglos, una aldea que terminó por integrarse en el paisaje urbano de la capital escocesa a la que se incorporó oficialmente en el siglo XIX, pero que en épocas pasadas gozó de un gran renombre  y prestigio al ser considerada como centro de producción de pan. 

A pesar de que no queda muy lejos del centro, las casitas junto al agua conforman un paisaje idílico del que nadie se atrevería a decir que está en el centro de una gran ciudad.

Explorar Dean Village y pasear por el sendero a lo largo del río oyendo simplemente el cantar de los pájaros y el discurrir del agua  es siempre un placer que hará que te transportes a una pequeña aldea distante y en medio de las montañas.

Aunque las guías ya van haciéndose eco de este lugar, todavía no es tan concurrido como otros, así que aprovéchalo mientras esté libre de la masificación turística. Una interesante forma de conocer la historia de Dean Village y no perderte nada de esta zona es reservar este tour con guía en español.


New Town

La New Town, o Ciudad Nueva, es el barrio de estructura homogénea que se extiende al norte de la Old Town y de los jardines de Princes St.

Se diseñó y construyó precisamente como un escape de la superpoblada Ciudad Vieja y no pueden ser más distintas la una de la otra. Mientras una te transmitirá intriga con sus callejones enigmáticos y edificios de piedra con toque medieval, la otra destila grandeza y orden.

Es uno de los lugares imprescindibles que ver en Edimburgo, así que reserva un par de horas para pasear por la famosa y acogedora Rose St, disfrutar de las elegantes tiendas y variados restaurantes de George St. y perderte por las encantadoras calles de los alrededores.


Palacio de Holyrood

El famoso Palacio de Holyrood o Holyroodhouse es la residencia en Escocia de la familia real británica desde el siglo XV. Se encuentra localizado al final de la Royal Mile y es otro de los lugares imprescindibles que visitar en Edimburgo, lleno de historia, intrigas aristocráticas, pasadizos y túneles escondidos. 

Durante el siglo XII el rey David mandó a construir en este lugar una abadía para los monjes agustinos, que con el paso del tiempo iría cogiendo más renombre y fama al haberse coronado en este lugar numerosos monarcas escoceses, llevándose a cabo varios enlaces reales a lo largo de los siglos.

Durante el verano se realizan visitas guiadas gratuitas por la abadía, de la mano de unos guías vestidos con el antiguo traje de caza de tartán, que explican los detalles de cada rincón. Cuando la familia real no se encuentra en Holyroodhouse, el palacio está abierto al público y puede ser visitado. La visita completa dura aproximadamente una hora y media.

No se pueden hacer fotografías en el interior del palacio.

The Queen´s Gallery 

Antes de entrar al palacio, hay una galería inaugurada por la Reina de Inglaterra en el 2002 y alberga exposiciones temporales de la Royal Collection.

Como dato curioso, en el escudo situado en la entrada podreis observar un leon rojo, éste forma parte del escudo de Escocia.

Hay audioguías en español gratuitas, que os facilitarán a la entrada del palacio.

Horarios de Holyrood y Queen´s Gallery:

  • Del 1 de noviembre a 25 de marzo de 09:30-16:30 (última entrada a las 15:15)
  • Del 26 de marzo al 31 de octubre de 09:30-18:00 (última entrada a las 16:30)
  • Abierto todos los días excepto del 27 de junio de 2016 al 10 de julio de 2016.

Precio:

Solo palacio

  • Adultos: 12 £
  • Mayores de 60 años y estudiantes: 11 £
  • Menores de 17 años y discapacitados: 7,20 £
  • Menores de 5 años: entrada gratis
  • Familias (2 adultos + 3 menores de 17 años): 31,20 £

Palacio + The Queen’s Gallery

  • Adultos: 16,90 £
  • Mayores de 60 años y estudiantes: 15,40 £
  • Menores de 17 años y discapacitados: 9,50 £
  • Menores de 5 años: entrada gratis
  • Familias (2 adultos + 3 menores de 17 años): 43,20 £

Monumento a Walter Scott

El famoso e icónico monumento a Walter Scott se yergue de manera simbólica e  inconfundible en el centro de Edimburgo. De hecho, es imposible pasear por la New Town sin percatarse de la silueta oscura y picuda de este imponente monumento dedicado a uno de los novelistas escoceses más famosos, Sir Walter Scott.

El Monumento a Scott, de fachada ennegrecida y arquitectura gótica, destaca en los jardines de Princes Street y contrasta dramáticamente con el verde y las flores de colores sobre los que se eleva.

Fue tras la convocatoria de concurso público a mediados del XIX cuando se mandó a construir para rendir homenajear a uno de los escritores más queridos por los escoceses. Una de las condiciones del concurso era que el monumento debía ser de estilo gótico y el presupuesto fue de 5000 libras.

Sería George Meikle Kemp, un carpintero y dibujante, quien al final convencería al jurado con su diseño. A pesar de las reticencias iniciales por no tratarse de un arquitecto (él mismo, consciente de esta barrera, se había presentado bajo un pseudónimo), su proyecto resultó ganador y el 15 de agosto de 1840, en el 69 aniversario del nacimiento de Scott (fallecido ocho años antes) se puso la primera piedra del monumento.

Hay varias cosas curiosas concernientes al monumento a Scott:

  • En su base se encuentra un depositó con una cápsula del tiempo.
  • Las gárgolas que se observan de cerca durante la subida al monumento son, en realidad, personajes de las obras de Scott.
  • En 1998 el monumento fue restaurado, pues tras varias décadas sometido a las inclemencias del tiempo, había sufrido numerosos desperfectos. Para mantenerlo con su aspecto original, se extrajo piedra de la misma cantera que se había utilizado en el siglo XIX para construirlo. Esta cantera que estaba cerrada desde hacía años, tuvo que ser reabierta.

Se puede visitar este icónico monumento de la ciudad

La estrecha subida sin ascensor  tiene 287 escalones y desde lo alto se podrá disfrutar de unas vistas privilegiadas de 360º sobre Edimburgo que os obligarán a no soltar la cámara de fotos. Desde aquí se tienen las mejores vistas de la Royal Mile, Calton Hill, Arthur’s Seat, de la catedral de Saint Giles, el Castillo de Edimburgo y a sus pies, la Galería Nacional de Escocia entre otros muchos lugares que se pueden observar desde este maravilloso mirador.

Horario:

  • Lunes a domingo de 10:00-19:00 (abril a septiembre).
  • Lunes a domingo de 09:00-16:00 (octubre a marzo).
  • Última entrada 30 minutos antes del cierre.

Precio:

  • Adultos y niños: 5 £
  • Solo se aceptan pagos en efectivo.

Conclusión:

Cualquier persona a la que le guste mínimamente viajar debe poner Edimburgo en su lista de lugares por visitar y si además te atrae la historia y los lugares con cierto grado de misterio, ésta es, sin duda, tu ciudad.

Pasear por sus estrechos y oscuros callejones hace que te remontes siglos atrás, e incluso, si eres imaginativo, puedes llegar a mimetizarte con el ambiente y llegar a oír el ruido de los carruajes de caballos.

Edimburgo tiene una historia fascinante, la ciudad es pequeña y muy bonita. Recorrerla a pie y sin prisas es un plus. Hay que descubrir con calma cada rincón, cada callejón y por supuesto cada pub, donde podrás disfrutar de un muy buen ambiente mientras saboreas su deliciosa y contundente gastronomía y una buena cerveza negra.

Ir en otoño o en invierno, cuando los días son cortos, las noches largas y la llovizna hace presencia casi constantemente, es para nosotros un plus, ya que le confiere a la ciudad un toque aún más misterioso y atractivo.

Y como broche de oro os recomendamos alguno de los tours nocturnos que hacen por las misteriosas callejuelas de la ciudad (con visita a un cementerio incluida). Los más miedosos no deben preocuparse, ya que realmente no es un tour que de miedo y merecen mucho la pena, ya que además de ver la ciudad con otra perspectiva, os contarán historias realmente interesantes de esta laberíntica ciudad escocesa.


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